Historia

Slash nace en 1990 de la mano de Marcos Slash, un joven surfer asturiano que pronto encuentra su vocación de convertirse en fabricante de tablas de surf. El contacto con los pocos shapers que estaban asentados en aquella época en el Cantábrico y los conocimientos adquiridos visitando factorías en distintas partes del mundo llevan a Marcos a fundar su propio de taller en Salinas.

Al principio el objetivo era modesto: conseguir buenas tablas para él y sus amigos, ya que en aquella época, los pocos modelos que llegaban no siempre cumplían con las necesidades de cada surfer. Ese primer entorno local pronto empezaría a aumentar y despertar interés en el resto de la Península y las Islas Canarias.

Durante unos años fue necesario contar en la factoría con la colaboración de distintos shapers para cubrir la demanda que se fue generando. Todos estos lazos contribuyeron a enriquecer la marca y facilitar su crecimiento. Entre ellas cabe destacar la vinculación con el prestigioso shaper australiano Simon Anderson.

Otro de los pilares de Slash es su conexión con el surf profesional. Marcos considera crucial estar en forma dentro y fuera del agua para seguir testando personalmente sus modelos; pero aún es más importante la relación entre shaper y surfer, abriendo nuevos cauces de innovación.

Después de casi dos décadas, la filosofía sigue siendo la misma: mano de obra altamente cualificada, buenas materias primas y la utilización de los últimos avances tecnológicos para conseguir una tabla de óptima calidad.

Con la creación en 2008 de la división de ropa y complementos, SLH Industries afronta un nuevo reto: convertirse en una marca integral de referencia dentro del mercado del surf europeo con sede en el Cantábrico. Una firma con carácter dentro de la nueva generación de compañías de active sports.